29 de mayo, 2020

Los soportes museográficos favorecen la experiencia del usuario

soportes museograficos para la experiencia del usuario

Los museos son unas de las instituciones más importantes para las sociedades, ya que encierran un increíble valor cultural e histórico a la vez que facilitan el aprendizaje.

La historia de estas instituciones ha ido evolucionando de manera paralela a la historia de la humanidad; por ello, cada gran hito ha tenido su eco en las paredes de los grandes museos de la historia y ha propiciado nuevos enfoques museográficos.

La historia de los museos, paralela a la historia de la humanidad

El concepto de museo moderno no surge hasta el siglo XVIII, también conocido como «Siglo de las Luces y de la Razón». Hasta entonces, el museo estaba basado en el coleccionismo y la exhibición de poder de cada pueblo o cada sociedad.

Siglo XVIII: un nuevo concepto de museo

La Ilustración puso en el centro de su filosofía al raciocinio, lo cual tuvo repercusiones en el modo de vida y, cómo no, en la concepción de los museos.

En esta época, el museo pasó a entenderse como una institución cultural pública que permitía el libre acceso a la cultura para toda la sociedad y que debía encargarse de trasladar a los ciudadanos el valor del patrimonio.

Desde entonces, los museos se consideran una herramienta pedagógica complementaria del sistema educativo. El espectador aprende gracias a su capacidad de observación, su interés y curiosidad.

En esta época abren la Galeria del Louvre en 1793, el Museo Nacional del Prado en 1819, y, en 1824, la National Gallery de Londres.

Y llegaron los mass media

Todo sigue igual hasta los años 60 y 70 del siglo pasado, cuando llegan los mass media. Los elementos tecnológicos empiezan a ser un recurso habitual en los museos, en parte por el interés que habían despertado en los artistas, y en parte por las posibilidades didácticas que planteaban.

Los elementos tecnológicos comienzan a verse como soportes capaces de ofrecer información en exposiciones divulgativas, y de favorecer la integración de personas con dificultades cognitivas, especialmente auditivas y visuales.

Los años 80 y la irrupción de los ordenadores

Con la nueva década aparecen los ordenadores de sobremesa y los videojuegos, que se convierten en los primeros tanteos de interactividad en los museos. Se instalan sistemas de proyección que buscan envolver al espectador.

Internet en los años 90: la caída del museo como identidad aislada

Fue en los 90 cuando Internet apareció para quedarse, y los museos tuvieron que hacer frente a la creación de una nueva entidad virtual desde cero.

El almacenamiento del servidor de la red era mayor que el de un CD-Rom, lo que permitió que se publicaran accesos a fondos, se realizaran visitas virtuales a través de la web o se tuvieran experiencias interactivas. Pero lo más importante es que, por primera vez, los museos se conectaron entre sí, con otros centros y con las bibliotecas.

El nuevo milenio

Los dos mil se caracterizaron por la popularización de los sisemas interactivos, los avances y el abaratamiento de los productos tecnológicos, y el surgimiento tanto de los sistemas táctiles como de los todo en uno.

Gracias a la web 2.0, los usuarios crean, comentan y comparten contenido. Pero el verdadero hito son los smartphones, ya que han permitido despejar la sala de artefactos innecesarios y ofrecer una experiencia interactiva a los usuarios gracias a la integración de sistemas como realidad aumentada, códigos QR y difuminar la distancia entre el objeto expuesto y el contenido digital que se puede explorar a través del teléfono móvil.

 

Elementos tecnológicos para conseguir una experiencia única en museos

«¿Amenaza u oportunidad?» es la pregunta que surge a la hora de implementar dispositivos tecnológicos en los museos. Lo que está claro es que son excelentes vehículos de transmisión, puesto que permiten informar y divulgar conocimientos, ideas y emociones en un espacio pequeño.

Los museos deben ser divulgadores de conocimiento, pero también tienen la misión de ofrecer el contenido de una manera divertida, haciendo que los visitantes se sientan cómodos en las instalaciones, recomienden su visita y permanezcan en ella durante más tiempo. Por eso los soportes museográficos con elementos tecnológicos son una opción excelente, ya que estimulan los sentidos del espectador haciendo que la experiencia permanezca en su recuerdo durante más tiempo y garantizando que haya adquirido el conocimiento que se le ofrece.

Pero no debemos olvidar que se trata únicamente de transmisores, por lo que el hecho de que los visitantes aprendan algo o no depende del contenido (además de las capacidades del espectador), por eso tanto la selección de materiales como el diseño y localización de los soportes son aspectos que deben estar muy bien planificados.

Elementos estrella de proasur

Nuestro departamento de I+D+i conoce la tecnología más puntera para producir multitud de soportes interactivos que consigan una óptima experiencia de usuario.  Nuestro catálogo de servicios integrales interactivos son variados: cartelería digital, vitrinas interactivas, hologramas, mapping, contenidos audiovisuales… Buscamos las soluciones más novedosas que garanticen una experiencia única en el usuario, pero siguiendo los deseos y necesidades del cliente. 

Convertimos el Centro de Interpretación de Residuos de Cogersa en un enorme espacio educativo en el que las pantallas, maquetas, audiovisuales y escenografías convierten al visitante en el protagonista de una historia única.

Pero nuestro trabajo no se centra solamente en la implementación de elementos tecnológicos, sino también en confeccionar soportes con los materiales más modernos. Realizamos facetados, cintas tridimensionales, esculturas textiles, tematizaciones… que ofrecen resultados selectos y pragmáticos.

También producimos elementos con solid surface, un material de nueva generación compuesto por minerales naturales y resina resistente, que se caracteriza por su dureza y resistencia, y por la versatilidad de formas que adopta gracias a su cualidad termoformable. Con este material desarrollamos mobiliario expositivo, como es el caso de los dinosaurios para la galería «Our Earth» del Museo de Historia Nacional que se encuentra en el increíble Centro Cultural del Sheik Abdullah Al Salem de Kuwait.