12 de junio, 2020

Adaptación de museos ante la COVID-19

adaptacion de los museos ante la covid

La COVID-19 nos ha obligado a buscar nuevas formas de trabajo y de vida de manera inmediata.

A medida que avanza la desescalada por fases y podemos hacer un poco más de vida, vemos cómo las medidas sanitarias para evitar la propagación del virus también van a traer consigo una nueva realidad. Una nueva realidad que nos enseña que nada será como hasta ahora, al menos por un tiempo indefinido.

 Como no podía ser de otra manera, el coronavirus también a afectado a los museos. En este post te contamos qué medidas deben tomar muchas de estas instituciones y cómo debe ser la apariencia de nuestros apreciados museos en la nueva normalidad.

Así ha afectado la COVID-19 a los museos

De siempre, los museos se han considerado espacios en los que reunirse e interactuar, por lo que han sido los primeros afectados.

Las medidas de seguridad y la normativa de prevención de riesgos laborales indicada por las autoridades sanitarias para hacer frente a la COVID-19 han hecho que los museos replanteen la experiencia de los visitantes. Para ello, ha sido necesario llevar a cabo un exhaustivo análisis de las instalaciones, así como de las infraestructuras.

Son muchas las preguntas que han surgido a raíz de este problema. Si los primeros cinco minutos de la experiencia del visitante son clave y es necesario establecer una distancia de seguridad de dos metros, ¿cómo se van a organizar el acceso y la entrada, especialmente si llueve? ¿Cuál es el recorrido que hacen las personas en el museo? ¿Cuánto tiempo se detienen frente a cada expositor? ¿Se debe limitar el número de personas que pueden entrar al mismo tiempo? En definitiva, ¿qué medidas son efectivas para garantizar la seguridad y tranquilidad de los visitantes mientras disfrutan de una experiencia satisfactoria?

A continuación, te contamos algunas de las medidas adaptadas que pueden realizarse.

¿Cómo será el panorama museístico que nos encontraremos tras la pandemia?

Lo primero es pensar en la seguridad de los visitantes. Por ello, los museos deben analizar los requisitos propios de la institución, y establecer un protocolo claro tanto para empleados como para visitantes, quienes deben estar al tanto de las medidas que se llevarán a cabo para garantizar la seguridad durante la visita.

Estas son algunas de las medidas de seguridad e higiene que podremos encontrar en los museos.

1. Cambios antes de entrar

Al comienzo, los aforos serán reducidos y los museos contarán con fuertes medidas de seguridad e higiene. La capacidad se irá ampliando paulatinamente a medida que cada comunidad avance en las fases de la desescalada.

Al haber un número limitado de visitantes, se establecerán horarios de acceso en diferentes franjas temporales con el fin de evitar colas y aglomeraciones.

En cuanto a la entrada, habrá que comprarla con anticipación (incluidas las gratuitas) y llevarla impresa o en el móvil (autoescaneables), ya que no se expedirán en los mostradores.

El acceso deberá ser individual o en familia, estando excluidos los grupos.

Con el fin de ofrecer espacios seguros para los colectivos más vulnerables, se podrán fijar días y franjas horarias especiales para los mayores de 60.

2. Cambios a la entrada

La entrada es una de las zonas más críticas del museo: es el sitio donde se entregan las entradas, los folletos, etc. Por ello, se colocarán mamparas de protección en estos espacios, en los mostradores y en aquellas zonas donde se encuentre personal del museo, que es, en estos casos, el más vulnerable, al estar en contacto directo con los visitantes. También en las entradas se establecerán controles de acceso.

Dado que se trata de un virus que se contagia por contacto físico, no habrá expositores con folletos, catálogos, etcétera para coger libremente, por lo que no se darán en formato físico, sino que se facilitarán mediante enlaces web y códigos QR siempre que sea posible. Para aquellas personas que lo necesiten en papel, el personal del museo se lo entregará en mano. De igual forma, se evitará el uso de auriculares y audioguías.

El uso de mascarillas en espacios cerrados es obligatorio, por lo que muchas instituciones las ofrecerán a los usuarios. Algunas optarán por venderlas con sus obras impresas.

3. Cambios en el interior

Si bien las medidas que podremos encontrar antes de acceder a un museo pueden facilitarnos la visita por la ausencia de colas y aglomeraciones, el verdadero impacto vendrá cuando accedamos al interior del museo.

En primer lugar, nos encontraremos con recorridos fijados en el suelo con el fin de garantizar la distancia de seguridad. Esos recorridos, además, serán de sentido único. También es posible que se fije un tiempo máximo de estancia para evitar dichas aglomeraciones y tiempos de espera para los demás.

Durante todo el recorrido, y especialmente a la entrada del recinto, habrá cartelería explicativa de las medidas.

Las zonas comunes y de descanso estarán cerradas en las primeras fases.

Los soportes interactivos serán clausurados. En el futuro se podrán desarrollar actividades y otros soportes que no necesiten el uso de manos, sino que baste con nuestro dispositivo móvil (lo que en inglés se conoce como Bring Your Own Device, ‘Trae tu propio dispositivo’).

Para garantizar una total desinfección e higiene personal y de espacios, el personal del museo contará con soluciones desinfectantes y guantes que pondrán a disposición de los visitantes.

Las taquillas de guardarropa permanecerán cerradas o, si acaso, con bolsas individuales.

Las papeleras serán de tapa abatible para evitar el contacto.

El uso de escaleras es preferible al del ascensor.

Los talleres y cualquier otro tipo de actividad y mediación cultural se realizarán virtualmente.

Los nuevos retos de los museos en la nueva normalidad

Aunque todas estas medidas higiénicas garantizan la seguridad del visitante, los directores deberán sentarse a pensar en los nuevos retos que les sobrevienen como institución.

En primer lugar, y más a corto plazo, es que, dada la falta del sector turístico que se avecina durante los próximos meses, los equipamientos culturales deben abrirse a nuevos públicos: su misión será atender y conectar con los visitantes locales.

Además, si los préstamos intermuseísticos de obras y exposiciones deben suspenderse por motivos logísticos y de desplazamiento, habrá que repensar las exposiciones temporales.

Sin duda, se avecina un futuro incierto en el que los museos deberán poner en marcha su creatividad para saber renovarse y mantenerse en primera línea.

En Proasur queremos acompañarte

En Proasur queremos aportar nuestro pequeño granito de arena a estas instituciones, tan importantes en nuestra sociedad. Por eso hemos creado una guía para adaptar los espacios culturales a la normativa sanitaria. Descargarlo es totalmente gratuito; solo necesitas hacer clic aquí